A few reflections on rhizo14

Late on, I realized most were construing rhizo14 as a MOOC. I hadn’t characterised it that way, and I am still not sure how useful it is to think of this as a MOOC, as it drives the conversation in directions that smell of rust and must. Of course it ostensibly complies with the definition…whole bunch of people (probably more than the Dunbar limit, so subjectively massive), online, sort of “coursey”… and there was the usual wilful dispersion of the conversation that cMOOCs seem to espouse, to which I contributed enthusiastically by focusing on Twitter and the occasional blog, and staying away from Facebook as I would Mordor… but all that mattered was that it was open, in all the ways it needed to be. Thus far the MOOC distraction.

I joined out of curiosity, aware as usual that, due to other commitments, I would miss some chats, come in late to others, and fail to respond to anything on time. I was interested in the notion of the rhizome, as a metaphor worth exploring. I got to explore it. I had the sense that despite the common thread of Dave Cormier’s questions, which were stimulating catalysts, most participants were fairly focused on their own rabbit holes, and we congregated in fairly close groups of common interest. This was my case, and while I found old and new online friends in the process, with whom we are slowly chasing new and old rabbits, what I found most interesting is that many of the conversations I participated in a as a result of rhizo14 were not online, and not with participants. I took issues that arose and discussed them elsewhere. The online storm of tweets turned into soft, solid conversations in RT. This gave rise to a lot of fruitful reflection about the nature of online interaction and what it really affords. Interestingly the most exciting avenue of collaboration that arises out of this involves someone I have not met in RT, yet, but the nature of our exploration has to do with the limits of the possibilities of online discourse, contrasted with the potentials of dialogue in RT contexts. This is not a simple online/ offline dichotomy, more an exploration of what is feasible in each and/or both contexts. We would never have met offline, but the online conversation, at least on social networking platforms, appears to reach a limit.

I have spent some time working around informal and self-directed learning, and the notion of the rhizome metaphor has always seemed to me as an interesting “via negativa”, in the sense that, though it does not on close examination quite hold together, it does help us get closer to what learning may be. I found the conversations in this process, on Twitter and on blogs in my case, to be useful in exploring its nature and potentials.

The idea of inclusion or exclusion in a community seems to me to be irrelevant. Community is a construct we use to frame our conversations, and comprehend them. In this sense it is useful, but when we start to label that, and create our cosy echo chambers, we start to lose the potential, the only really rich potential of these experiences, which is the value of cross-fertilization. The rhizome metaphor focuses on continuous exploration, though particular patches of nutrients may help the organism to send up temporary flowers. And we may wish to cultivate these. In rhizo14 we were free to do so. The rhizome may in fact be a “legitimate peripheral participant”J

The notion of success, against this background, falls away, except in the sense that the experience furthers the journey. Yes, I learned new things, I met new people, I found new rabbits to chase. But the idea of success implies a stop, to reify the process. If I need to reify the experience, or get it certified, I can do so, and the generation of this text is a case in point, but for me rhizo14 was a participatory journey. Not a place but a movement. And the criterion for success may be only that this movement continues.

Dave Cormier described the course at one point as a beacon, an attractor. I think he got that right, and many, many thanks to him for creating that. We came together, or crossed paths, each in our trajectory, and new fires developed, and around them conversations. Now we move on…

Extender el APA

Reflexionando sobre la posible extensión del APA estuve pensando en la interrelación entre los tres elementos, entre personal, ambiente, y aprendizaje. Me pregunto hasta qué punto la elección de términos colorea nuestro uso de esta metáfora, y hasta qué punto a la hora de plantear extensiones al APA, nos puede influir.

El término “ambiente” por ejemplo, conlleva consigo la idea de un entorno, algo que nos rodea. Tal vez se imagina como una serie de espacios que ocupamos, o que el hicimos ocupar, o quizás en otros casos es más bien donde nos encontramos. Nuestra forma de entenderlo incluso tiene que ver con el nivel de control que creemos tener sobre lo que nos rodea. Quizás algunos flotamos como corchos en un mar de aprendizajes, mientras otros exploran los recovecos del laberinto, llegando siempre su hilo detrás, y otros construyen sus espacios mentales, seleccionando herramientas y materiales. Pero la palabra ambiente nos lleva a pensar en lo que nos rodea, algo externo a nuestro propio yo. Me pregunto si es así, tal vez los procesos de aprendizaje no son tan externas, sino forman parte del ser. Tal vez sería mejor hablar de un EPA, Espejo Personal del Aprendizaje, o usar alguna metáfora más orgánica, como Sustrato Personal del Aprendizaje (esto hace pensar en la rizoma). Enfín, quedando dentro de metáfora espacial de ambiente, ¿cómo se extiende?  Por espacios geográficos y físicos tal vez, contextos nuevos  con visiones distintas, también por los espacios en línea; las nuevas herramientas, las nuevas comunidades que encontramos o ayudamos a construir. Pero también tal vez caben los espacios internos e imaginarios, donde yacen nuestras comprensiones emergentes donde toman forma. ¿Como se dibuja esto?

Pasa lo mismo con “aprendizaje”. Esta semana hablando de PLE con alguien me sorprendió que ubicará su aprendizaje principalmente por entornos formales, tenía lugar en aulas en bibliotecas y es su estudio. No identificaba aprendizajes accidentales como aprendizajes. Habría sido interesante explorar aquello pero nos quedamos sin tiempo. Pero es algo que es necesario definir, y se me ocurre que parte del proceso de extender el APA puede radicarse no tanto en ampliar espacios, como en profundizar en la comprensión de nuestros aprendizajes, y a veces hacer explícito lo que hasta ahora fueron aprendizajes tácitos, no reconocidos. Es decir una extensión interior del APA.

Por último, el término “personal”. Al reflexionar sobre la posible extensión del APA, me he ido dando cuenta que casi todos las ampliaciones o profundizaciones que yo he llevado a cabo en mi APA en las últimas semanas se centran en personas. A veces son personas que me recomiendan cosas pero más veces son las personas en sí que amplían el APA. Cabe pensar que el apartado más importante del APA es la RPA o Red Personal de Aprendizaje (PLN por sus siglas en inglés) y que incluso algunos prefieran hablar de PLAN antes que PLE. Aquí entran reflexiones sobre la traducción. En ingles el término “Personal Learning Environment” es bastante compacto, el “environment”, el sustantivo, es calificado a la vez por los dos términos adjetivales, es decir, es simultáneamente  un “personal environment” y un “ learning environment”, pero quizás por proximidad de las palabras es ligeramente mas “learning” que “personal”. En su traducción la interposición de “de” resuelve la ambigüedad: es un “ambiente Personal” primero, y luego “de Aprendizaje”. Es decir, propongo que en español se prima la vertiente “personal”. Quizás habría que reflexionar sobre esto. La experiencia mía relexionando esta dos semanas es que mi APA se solapa con la s de otras y que vivo en un “ambiente” no tanto personal como social, de aprendizaje. Especialmente ahora en TRAL. Huelga decir que hay momentos personales, aprendizajes que no se comparten etc., pero centrarlo en lo personal supone quizás perder la dimensión más rica.

¿Cómo extender esta vertiente? Creo que es algo fundamental, y que TRAL puede ser un espacio para explorar juntos. En un Congreso sobre el APA este año en Berlín hicimos una actividad muy interesante en el que hablamos sobre el papel que juega en nuestro APA un elemento determinado, en este caso nos centramos en las herramientas de red social. Fue sorprendente ver los diferentes usos que hacíamos de Twitter, y provocó la reflexión de que poner simplemente “Twitter” en el dibujo del APA puede quedar corto a la hora de representar el papel que juega. Por ello supuso tanto un enriquecimiento del conocimiento de cada uno sobre las posibilidades de una herramienta determinada, como una reflexión sobre la naturaleza y limitaciones del mapa, pero más importante fue que nos permitió abrirnos los unos a los otros. Parece una actividad que se podría realizar en línea, quizás puede ser un siguiente paso, que podría contribuir al enriquecimiento de nuestros APA, simplemente comparando nuestras prácticas…